Dormir del lado izquierdo suele recomendarse más para personas con problemas digestivos o reflujo.
Algunos artículos mencionan que dormir sobre el lado derecho podría ejercer presión sobre órganos como el hígado y alterar ligeramente ciertos procesos digestivos.
Sin embargo, la evidencia científica sobre este punto todavía no es completamente concluyente.
Algunas investigaciones han explorado cómo distintas posiciones afectan la actividad cardíaca y el flujo sanguíneo. Algunos estudios sugieren que dormir sobre el lado izquierdo podría generar más presión perceptible sobre el corazón en ciertas personas sensibles, mientras que otras investigaciones destacan beneficios circulatorios del lado izquierdo.
Por eso, en personas con enfermedades cardíacas, la mejor posición puede variar según cada caso y siempre debe consultarse con un médico.
Muchos expertos consideran que dormir del lado izquierdo puede ofrecer ciertos beneficios digestivos y circulatorios.
Sin embargo, no significa que dormir del lado derecho sea automáticamente peligroso para todas las personas.
Especialistas consideran que esta es una de las posiciones menos recomendables porque puede generar: