Ingredientes necesarios:
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1 cucharadita de miel de abeja pura y cruda (orgánica si es posible).
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¼ de cucharadita de canela en polvo.
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Opcional: 1 gota de aceite esencial de árbol de té (tea tree) para potenciar el efecto antibacteriano.
Preparación paso a paso:
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En un recipiente pequeño y completamente limpio (preferiblemente de vidrio o cerámica), coloca la cucharadita de miel pura.
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Añade el cuarto de cucharadita de canela en polvo sobre la miel.
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Si decides usar el aceite de árbol de té, agrega únicamente una sola gota en este paso.
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Con la ayuda de un hisopo de algodón (cotonete) o una cucharita pequeña, mezcla vigorosamente ambos ingredientes hasta formar una pasta espesa, homogénea y de color marrón oscuro.
Modo de aplicación y duración del tratamiento: Antes de aplicar este tratamiento, asegúrate de lavar muy bien tu rostro con tu limpiador facial habitual y secarlo con toques suaves. Toma una pequeña cantidad de la pasta con un hisopo limpio y aplícala únicamente de forma puntual sobre el granito o la imperfección (jamás la uses como mascarilla en todo el rostro). Deja que la mezcla actúe durante unos 20 a 30 minutos y luego enjuaga con abundante agua tibia. Puedes realizar este proceso todas las noches hasta que el brote se seque y desaparezca por completo.
Precauciones Importantes: A diferencia de la agresiva pasta dental, este remedio es muy seguro, pero la canela puede resultar ligeramente estimulante para pieles extremadamente sensibles o reactivas. Es vital realizar una pequeña prueba de alergia en la línea de la mandíbula o el cuello antes de aplicarlo sobre un granito inflamado. Si sientes un ardor intenso (un ligero cosquilleo es normal por la canela) o notas un enrojecimiento excesivo, retíralo de inmediato con agua fresca. Nunca intentes exprimir o reventar el granito antes de aplicar esta pasta, ya que los ingredientes podrían irritar la herida abierta y retrasar su correcta cicatrización.