Varias investigaciones han analizado los derivados del colágeno, incluida la gelatina, para entender su posible impacto en la salud articular.
Algunos ensayos clínicos han observado que la suplementación con colágeno puede estar asociada con:
En algunos estudios, participantes que consumieron colágeno de forma regular durante varias semanas reportaron mejoras en el confort de las rodillas.
Además, investigaciones con colágeno hidrolizado también han mostrado posibles beneficios en personas activas que experimentan molestias relacionadas con la actividad física.
Algunos estudios sugieren incluso que ciertos péptidos de colágeno pueden acumularse en el cartílago, lo que podría ayudar a mantener su estructura.
Sin embargo, es importante recordar que:
Incorporar gelatina a la rutina diaria es bastante sencillo.
Lo más recomendable es utilizar gelatina en polvo sin sabor y de buena calidad.