Tienes la glucosa alta. ver mas..
La variante roja es la más rica en antioxidantes. Consumir una pequeña porción cruda a primera hora de la mañana, justo al despertar, es una estrategia excelente. Ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre que suelen descontrolarse durante la noche (el fenómeno del alba).
Si comerla sola te resulta muy fuerte, la medicina natural recomienda esta potente mezcla:
Licúa un cuarto de cebolla roja cruda.
Añade un tallo de apio fresco (excelente diurético y antiinflamatorio).
Agrega el zumo de un limón entero y medio vaso de agua.
Modo de uso: Tómalo por las mañanas. El limón cortará el sabor fuerte de la cebolla y potenciará la limpieza de tu organismo.
Si prefieres un enfoque más suave, asegúrate de incluir una porción generosa de cebolla roja cruda picada en tus ensaladas del mediodía. Aderézala con aceite de oliva virgen extra y vinagre de manzana o limón; el ácido del vinagre también es conocido por ayudar a reducir los picos de glucosa post-comida.
La naturaleza nos ofrece herramientas maravillosas, pero deben usarse con responsabilidad:
No Reemplaza la Medicación: El consumo de cebolla es un excelente remedio casero de apoyo. Bajo ninguna circunstancia debe sustituir la insulina, la metformina o cualquier tratamiento médico recetado para la diabetes. Consulta siempre con tu médico si planeas hacer cambios drásticos en tu dieta.
Cuidado con la Sensibilidad Gástrica: La cebolla cruda es ácida y fuerte. Si sufres de gastritis severa, úlceras o reflujo gástrico crónico, modera su consumo, ya que podría irritar las paredes de tu estómago. Inicia con cantidades muy pequeñas para probar tu tolerancia.