Algunos estudios en laboratorio han observado efectos sobre células tumorales, pero:
Por lo tanto, cualquier afirmación sobre “curar el cáncer” es engañosa.
Existen varias formas tradicionales de uso:
Se hierven las hojas para preparar un té.
Se mezcla con otros ingredientes naturales.
Algunas personas consumen pequeñas cantidades de hojas frescas.
Aplicación directa sobre la piel.
Sin embargo, la dosis debe ser limitada. Algunas fuentes sugieren no superar unos 30 gramos de hojas al día.
Algunas personas reportan:
Pero estos efectos varían mucho entre individuos.
Aquí es donde debes prestar mucha atención.
El kalanchoe contiene compuestos llamados bufadienólidos que pueden ser tóxicos en dosis altas.