Se pueden añadir pequeñas cantidades a ensaladas, aunque su sabor es ligeramente amargo.
Licuar hojas con agua para obtener una bebida concentrada.
Aplicar el jugo de las hojas sobre la piel para heridas o irritaciones.
Las recomendaciones generales indican no exceder cantidades moderadas, como unos 30 gramos diarios en hojas frescas.
Este tipo de preparación permite aprovechar sus compuestos activos de forma sencilla.
A pesar de sus beneficios, la kalanchoe no es completamente segura si se consume sin control.
Además, contiene compuestos que en exceso pueden generar efectos adversos importantes.
Siempre es recomendable consultar con un profesional antes de consumirla regularmente.
Uno de los mayores problemas con esta planta es la desinformación.
Algunos de los mitos más frecuentes incluyen: