Preparación y modo de aplicación paso a paso:
-
En un recipiente pequeño, coloca la media cucharadita de bicarbonato de sodio.
-
Exprime el jugo de limón sobre el bicarbonato. Notarás una reacción efervescente inmediata (espuma); esto es completamente normal.
-
Agrega la cucharadita de miel de abeja y revuelve muy bien con una espátula hasta formar una pasta homogénea.
-
Úsala estrictamente por la noche. Lava tu rostro con tu jabón habitual y déjalo ligeramente húmedo.
-
Aplica la mascarilla sobre tu rostro dando masajes circulares sumamente suaves (sin frotar duro, ya que el bicarbonato puede raspar la piel).
-
Deja actuar la mezcla sobre tu rostro durante un máximo de 5 a 10 minutos. No la dejes toda la noche bajo ninguna circunstancia.
-
Enjuaga con abundante agua tibia hasta retirar todo el producto y aplica inmediatamente tu crema hidratante habitual para calmar la piel.
Precauciones Importantes: Esta es una mascarilla agresiva y no es apta para pieles sensibles, con rosácea o acné activo. El jugo de limón es altamente fotosensibilizante; si te expones al sol con restos de limón en la piel, sufrirás quemaduras químicas severas y manchas oscuras permanentes (fitofotodermatitis). Por esta razón, su uso es exclusivamente nocturno y debes lavar tu rostro a la perfección a la mañana siguiente, aplicando siempre protector solar. Debido a que el bicarbonato altera el pH natural de la piel, limita el uso de este tratamiento a 1 vez cada 15 días como una limpieza profunda ocasional, nunca como una rutina diaria.