Ingredientes y materiales:
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10 dientes de ajo fresco y firme.
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1 taza de miel de abeja pura y orgánica (preferiblemente cruda, sin pasteurizar).
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1 frasco de vidrio limpio y con tapa de cierre hermético.
Preparación paso a paso:
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Pela todos los dientes de ajo.
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Machácalos ligeramente con la hoja de un cuchillo o un mortero. Este paso es fundamental, ya que al romper sus fibras se libera la alicina, el compuesto medicinal del ajo.
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Introduce los ajos machacados en el fondo del frasco de vidrio.
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Vierte la miel lentamente sobre los ajos, asegurándote de que queden completamente cubiertos.
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Cierra el frasco herméticamente y guárdalo en un lugar fresco y oscuro (como una alacena) durante un periodo de 7 a 10 días.
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Agita el frasco suavemente una vez al día para que los jugos del ajo se mezclen bien con la miel.
Modo de consumo y recomendaciones: Para obtener resultados terapéuticos, debes tomar exactamente una cucharada de esta miel macerada con ajo todos los días en completo ayunas. El tratamiento ideal consiste en consumirlo durante 3 semanas seguidas, descansar una semana completa, y luego repetir si lo consideras necesario.
Precauciones Importantes: Aunque es un remedio seguro, se deben tomar ciertas precauciones. Debido a que el ajo actúa como un anticoagulante natural, las personas que toman medicamentos para adelgazar la sangre deben consultar a su médico antes de iniciar este tratamiento. Asimismo, las personas con diabetes tipo 2 deben tener control médico al consumir miel diariamente, y por ningún motivo se debe administrar este remedio a niños menores de dos años por el riesgo de botulismo infantil asociado a la miel cruda.