Para que este efecto “limpiador” funcione correctamente, los ingredientes deben procesarse frescos y beberse al instante para no perder sus enzimas vivas.
Ingredientes:
-
1 tomate rojo, grande y maduro.
-
1 zanahoria mediana (preferiblemente orgánica).
-
El jugo recién exprimido de 1 naranja dulce.
-
1 pedacito de raíz de jengibre fresco (de unos 2 centímetros).
-
½ vaso de agua purificada.
Preparación paso a paso:
-
Lava muy bien el tomate y la zanahoria para eliminar cualquier residuo o pesticida.
-
Pela la zanahoria y córtala en rodajas o cuadros pequeños para no forzar el motor de tu licuadora. Haz lo mismo con el tomate.
-
Pela el trocito de jengibre con ayuda de una cuchara o un cuchillo.
-
Extrae el jugo de la naranja justo en el momento en que vayas a preparar el batido, retirando cuidadosamente todas las semillas.
-
Coloca los trozos de tomate, la zanahoria, el jengibre, el jugo de naranja y el medio vaso de agua en la licuadora.
-
Procesa todo a máxima velocidad durante aproximadamente 1 minuto, hasta lograr un batido espeso pero completamente integrado.
Modo de consumo y duración del tratamiento: El secreto para que este jugo reduzca drásticamente los niveles de colesterol es la constancia y el momento de su ingesta. Debes tomarlo rigurosamente en ayunas, al menos 30 minutos antes de ingerir cualquier alimento sólido en tu desayuno. Realiza este tratamiento de depuración profunda todos los días durante 2 semanas continuas. Luego, puedes mantenerlo bebiéndolo un par de veces por semana como hábito preventivo.