Por su parte, el pepino actúa como un oasis para tus ojos. Al estar compuesto por un 95% de agua y minerales estructurales como el sílice, aporta una hidratación celular profunda. Esto es un verdadero salvavidas si sufres del síndrome del ojo seco, una condición muy común hoy en día debido a la falta de parpadeo cuando pasamos horas frente a las pantallas del televisor, la computadora o el teléfono celular.
Aprende a preparar este escudo protector para tu visión con un “truco” de oro para asegurar su absorción.
Ingredientes necesarios:
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2 zanahorias medianas (frescas y firmes).
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½ pepino mediano.
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1 vaso de agua purificada.
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El truco de oro: 1 cucharadita de aceite de oliva extra virgen o 4 almendras enteras. (La vitamina A de la zanahoria es liposoluble, lo que significa que tu cuerpo necesita obligatoriamente un poquito de grasa saludable para poder absorberla y llevarla a los ojos).
Preparación paso a paso:
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Lava minuciosamente las zanahorias y el medio pepino para retirar cualquier exceso de tierra o bacterias.
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Pela las zanahorias y córtalas en rodajas o trozos pequeños para no forzar el motor de tu licuadora. Puedes dejarle la cáscara al pepino si es orgánico y lo lavaste bien, ya que ahí se esconde mucha fibra.