Ingredientes necesarios:
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½ hueso (semilla) de aguacate fresco.
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1 litro de agua purificada.
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1 ramita de canela entera (hace una excelente sinergia digestiva y disimula el sabor astringente).
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Regla de oro: El sabor de esta infusión es naturalmente amargo y seco (astringente). No lo arruines añadiendo azúcar blanca; si necesitas endulzar, usa unas gotas de stevia natural.
Preparación paso a paso:
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Extrae el hueso del aguacate, lávalo muy bien para quitarle cualquier resto de pulpa y sécalo.
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Notarás que la semilla está cubierta por una fina película de color marrón oscuro. Pélala y retírala, ya que es demasiado amarga.
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El paso clave: toma un rallador de queso convencional y ralla la mitad del hueso (debes hacerlo cuando está fresco, porque si lo dejas secar varios días se pondrá duro como una piedra). Al rallarlo, verás que la pulpa cambia a un color anaranjado o rojizo; es la oxidación normal de sus antioxidantes al contacto con el aire.
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En una olla, pon a hervir el litro de agua junto con la ramita de canela.
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Cuando el agua esté hirviendo fuertemente, añade la ralladura del hueso de aguacate.
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Baja el fuego y deja hervir suavemente durante 10 minutos. El líquido tomará un profundo color ámbar o rojizo.
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Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar por 5 minutos adicionales.
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Pasa el líquido por un colador fino para retirar toda la ralladura y sírvelo en tu taza.
Modo de consumo y rutina: Debido a su altísima concentración de taninos y toxinas naturales en pequeñas cantidades, este té no debe tomarse como agua de uso diario. Es una infusión terapéutica ocasional. Tómalo de 1 a 2 veces por semana como máximo, preferiblemente después de una comida pesada para ayudar a la digestión o cuando sientas malestar estomacal leve.
Precauciones Importantes (De lectura obligatoria): Al ser un astringente tan potente, el hueso de aguacate tiene la capacidad de “secar” las secreciones digestivas. Si sufres de estreñimiento crónico, debes evitar este té por completo, ya que empeorará severamente tu condición. Está estrictamente prohibido durante el embarazo y la lactancia. Además, si te encuentras bajo tratamiento con medicamentos anticoagulantes, consulta obligatoriamente a tu médico antes de probarlo, ya que sus compuestos pueden interactuar con tu medicación. Si notas náuseas al tomarlo, suspende su uso, ya que algunas personas tienen estómagos sensibles a los fenoles de esta semilla.