Romero: Le Llaman la “Morfina Natural”
El romero es una planta maravillosa de la farmacopea tradicional, muy valiosa para aliviar dolencias leves del día a día. Su verdadero valor reside en su uso prudente y respetuoso, alejándose de promesas fantásticas que sustituyan la atención médica que realmente se necesita.
A continuación, dos formas seguras y efectivas de utilizarlo:
1. Infusión de Romero
Favorece la circulación y tiene un leve efecto antiinflamatorio sistémico.
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Ingredientes: 1 cucharadita de hojas secas de romero (o una ramita fresca pequeña), 250 ml de agua y el zumo de ¼ de limón (opcional).
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Preparación: Hierve el agua, apaga el fuego, añade el romero y tapa. Deja reposar de 5 a 7 minutos. Cuela y añade el limón.
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Uso adecuado: Toma 1 taza al día, un máximo de 3 veces por semana. Nunca excedas esta cantidad.
2. Cataplasma o Compresa Caliente
El calor, junto con la penetración cutánea de los principios activos, ofrece un alivio local muy eficaz.
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Ingredientes: Un puñado grande de romero fresco o seco, agua tibia y una toalla pequeña.
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Preparación: Prepara una infusión concentrada con el romero y agua hirviendo. Deja reposar 15 minutos y cuela. Sumerge la toalla limpia en la infusión caliente (escurriendo el exceso).